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Por Lic. Jorge
A. Guerra. |
En primer lugar,
por si alguien no lo tiene en claro, vamos
a definir a la Historia Clínica como
"un documento donde se recoge la información
que procede de la práctica clínica
relativa a un enfermo y donde se resumen todos
los procesos a que ha sido sometido".
Desarrollo
A pesar del alto valor que tiene en todos
los aspectos (sanitarios, jurídicos,
etc.) no existen demasiadas disposiciones
legales sobre la obligatoriedad de su existencia,
los documentos que la componen y su estructura.
De las distintas maneras en que la misma se
puede ordenar, la cronológica por episodio
surge como la más homogénea,
separando la información de los episodios
de internación de los que surgen de
la atención ambulatoria.
En lo que respecta a la informatización
de la Historia Clínica, vale la pena
aclarar que no es lo mismo informatizar que
digitalizar.
Se entiende por HC Informatizada o Computarizada,
a aquella en la que la información
se registra directamente utilizando el teclado
o algún mecanismo de captura de la
información (lector, transferencia
desde equipamiento médico), es decir,
que no se utiliza el papel y el bolígrafo
para escribir.
En cambio, si decidimos digitalizar los documentos
de las historias, la información es
como una foto del original y resulta tan pasiva
como el soporte papel del cual procede. No
es otra cosa que una emulación de la
historia clínica en papel, y por ende
no permite hacer validación automática
de los datos, la formulación de consultas,
el proceso estadístico, la utilización
por programas de ayuda a la toma de decisiones
clínicas, ni el control de calidad.
En resumidas cuentas, la sustitución
de la Historia Clínica tradicional,
que se lleva manualmente en soporte papel,
por una Historia Clínica Informatizada
y única, se debe básicamente
a:
Eliminar el crecimiento continuo del volumen
de almacenamiento, que llega a crear graves
problemas de espacio físico.
Evitar el trasiego de documentos originales,
con riesgo de pérdida y de deterioro.
Permitir contar con información sanitaria
del paciente independientemente del lugar
donde éste se atienda e inclusive en
forma simultánea desde distintos servicios
y/o Instituciones.
Poner a disposición de los investigadores
y planificadores sanitarios la información
en forma fácil y tratable.
Permitir a los Organismos de Control de
la Salud , la pronta detección de brotes
epidemiológicos de enfermedades a través
de alarmas, detectando el primer caso y la
cadena epidemiológica a medida que
los casos van surgiendo.
Tener acceso rápido a los antecedentes
del paciente, que puedan advertir sobre enfermedades
previas, alergias medicamentosas, etc. Esta
información es vital en las áreas
de Emergencia/Guardia sobre todo si el paciente
está inconsciente.
Mejorar sustancialmente la Gestión
sobre los recursos utilizados en el arte de
curar (medicación, estudios complementarios,
etc.), permitiendo optimizar los stock de
medicamentos en las farmacias hospitalarias,
planificar el equipamiento necesario, etc.
Mayor legibilidad en la escritura. En muchos
casos los historias clínicas son ilegibles
y mucha de la información volcada en
la misma no es aprovechada como debe ser,
descartando datos de suma importancia para
el paciente.
Condifencialidad de los datos. Los sistemas
de encriptado actuales permiten mantener la
información a resguardo. En las historias
clínicas en papel que deambulan permanentemente
por los distintos Servicios Asistenciales,
es muy fácil que puedan ser alteradas
o inclusive terminan por desaparecer.
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